OLVIDO

OLVIDO

Mario Benedetti dice:
“Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.”

Y ahora es cuando yo me pregunto, ¿cómo puede ser que alguien quepa en una sola palabra?

Creo que la mayoría hemos pasado por ese momento, esa época en la que todo nos recuerda a la misma persona. Vemos su mirada en todos los sitios, olemos su colonia en cualquier lugar, las canciones se empeñan en recordarnos el dolor y las palabras no nos salen si no son para hablar de él.

Sientes un dolor indescriptible porque no es físico pero a la vez algo por dentro te quema, si lo nombran te clavan un cuchillo y si lo ves tus ojos derraman lágrimas de sangre. Incluso sientes vergüenza por reconocer tus debilidades, por admitir que te cuesta vivir sin alguien. Los días pasan como pasan las hojas del calendario, sin importarle a nadie, sin dejar una huella en tí.

Pero poco a poco el dolor se hace menos intenso y más soportable, las canciones comienzan a alegrarte los días, conoces nuevos olores que te hacen olvidar, comienzas a recuperar el sueño perdido y sobretodo llenas tu cabeza con nuevos sueños por cumplir. Y así paso a paso, cambio a cambio, hay personas que caben en una palabra, OLVIDO.

S.

DOS PALABRAS

DOS PALABRAS

No voy a hacerlo por ti,
no quiero darte tanto.
Sólo me sale a mí.
No te lo dije en alto,
pero basta de fingir.
Sincericidio – Leiva


Solo necesitas dos palabras para abrirte en canal. Dos palabras difíciles de decir. Dos palabras a veces imposibles de pronunciar. Dos palabras que siempre recordarás.Antes de decirlas sientes miedo, emoción y nervios. Sientes que la voz te tiembla. Piensas que serás incapaz de decirlas. De pronto, las mariposas que sentías en el estómago se han esfumado. Te entra un extraño tic en las piernas. Los nervios te recorren cada centímetro de tu cuerpo, haciendo que se te erice la piel. Por un segundo, solo por un segundo, el miedo se hace más fuerte tú y te hace pensar que no es la persona indicada para dedicarle esas dos palabras. Pero de repente, te mira, sonríe y el miedo desaparece. Los nervios se paran. Las mariposas de tu estómago han vuelto y revolotean fuerte sus alas. Se te olvida el mundo entero. Y entonces, como un suspiro, con los ojos llenos de vida y una sonrisa perpetua en la boca, exhalas esas dos palabras, esas tan bonitas y diferentes a la vez, esas que a veces duele decirlas, esas que todavía duelen más cuando es la última vez que las dices, esas dos palabras que nos hacen tan felices; te quiero.

P.d.: no olviden decir te quiero, nunca sabemos cuando será el último. (Apto para familia, amigos y parejas)

S.

HE VUELTO.

HE VUELTO.

Sí, he vuelto. He vuelto a respirar. He vuelto a querer respirar. He vuelto a caminar. He vuelto a creer en algo. No significa que haya vuelto la felicidad, pero sí la fuerza y las ganas de luchar. Algo ha cambiado, algo ha llegado a nuestras vidas para cambiarlas para siempre. Ha entrado algo que es mucho más fuerte de lo que nunca hubiésemos podido imaginar, pero nosotros, juntos, también estamos siendo más fuertes de lo que pensábamos. Algo ha llegado para quedarse, para revolverlo todo, para hacernos daño, para ponernos al límite y para hacernos sufrir, pero lo que no sabe esque estamos dispuestos a luchar, a pelear, a resistir y sobretodo a vivir.

Que nuestras ganas de seguir son invencibles y que aunque nos cueste días y noches de sudor y lágrimas saldremos de esta, porque tenemos alguien por el cuál luchar, alguien que se merece todo en este mundo y alguien al cuál jamás le soltaremos la mano.

Así que a tí, si tú, que la vida te ha puesto aquí en medio para hacer daño a tantas familias, no nos vamos a rendir, no vamos a bajar la guardia, seguiremos luchando igual que estos meses y tarde o temprano tendrás que marcharte por donde has venido, porque este no es tu lugar y porque esta familia no va a dejarse ganar.

S.

ROSA

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Y me enamoré,

como quién se enamora de un rosa,

hechizada por su belleza,

aún sabiendo el dolor que causan sus espinas.

Sabiendo que cuando la cojas

su frescura en dos días acabará,

su olor poco a poco se apagará

y su color acabará marchitándose.

Pero, si, siendo consciente de ello,

me enamoré.

 

S.

LOCURA

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Se olvidaron de que la locura es mejor compartida,
que los besos gratis son los más deseados,
que las noches de reconciliación tienen magia
y sobretodo, olvidaron que hay huecos en el corazón que sólo las caricias son capaces de ocupar.

S.

LOCURA

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Se olvidaron de que la locura es mejor compartida,
que los besos gratis son los más deseados,
que las noches de reconciliación tienen magia
y sobretodo, olvidaron que hay huecos en el corazón que sólo las caricias son capaces de ocupar.

S.

ERROR

ERROR.jpg
No hay que evitar cometer errores, sólo hay que aprender a digerirlos y convertirlos en experiencia. Berlín.

Te ví marchar, como quién ve a los pájaros volar,
inmóvil y sin respirar,
incrédula y sin pestañear.
A veces creo que fue un error,
darte todo de mí sin esperar nada a cambio,
abrirte mi corazón para que entrarás
y lo alborotaras.
Te dejé jugar conmigo.
Fuiste mi paz y mi delirio.
Mi abanico en las tarde de verano
y mi abrigo en los inviernos fríos.
Pero te fuiste, y ahora no cometo error
cuando te digo adiós.

S.

NIEBLA

niebla.jpg
No todas las nubes tapan la belleza de su alrededor. Peñíscola.

 

¿Nube o humo?
¿Humo o nube?
¿O nube de humo?

Esos días en los que no ves nada con claridad, en los que parece que todo lo estás haciendo mal y nunca llegarás a tu meta. Ese humo espeso que no te deja ver. Esa nube baja que es capaz de crear las peores nieblas. Andas a ciegas sin saber si estás caminando en la dirección correcta. Buscas otros caminos pero no consigues verlos.

Entonces es cuando tu valentía, a veces escondida, sale a flote, decide coger el timón y seguir navegando por tí. Seguir los pasos que decidiste dar, luchar por llegar a tu destino. Porque hay días que aunque no veamos nuestro alrededor, todo lo que tenemos sigue estando ahí. Aunque no sepamos cómo ni cuándo llegaremos, estamos disfrutando del camino, con todos sus días, todas sus nubes y todos sus humos.

S.

RECUERDOS

RECUERDOS

Nada de margaritas a los cuerdos,
hay que correr más que la policía
para bailar el vals de los recuerdos, 
llorando de alegría.

Jugar por jugar – Joaquín Sabina

 

Revolví todos los cajones de la habitación.Abrí todas las cajas que existían en la casa. Desordené todo lo que estaba a mi alcance. No quedaba ni un milímetro sin remover. Buscaba un papel que en ese momento era imprescindible y creía que importante. Digo que creía porque la casualidad me llevó a volver abrir aquel cajón una décima vez. Una vez más, pero no igual. Esta vez mi visión fue otra, no se porqué pero el sobre que pasó inadvertido ahora me llamaba demasiado la atención. No recordaba que había dentro y por un momento deseé no haberlo visto. Fotos y más fotos. De años atrás, de momentos felices, de momentos familiares, de personas que están y otras que no. Cuántas cosas se te vienen a la cabeza cuando ves una fotografía, ¿verdad? Es el sentimiento más contradictorio que he sentido jamás. Sentía una tristeza inmensa por ver personas que amo y que jamás veré más. A la vez sentía rabia y dolor por ver la cara de alguien que no dejó un buen recuerdo. Además sentía una alegría y un amor infinito por ver al pequeño de la família en sus primeros momentos de vida, en su primer baño, en su primera carrera por el patio, en su primera caída, en su primer paseo por el campo. Tenía mil sentimientos a flor de piel, las lágrimas me caían por la cara y no sabía explicar su porqué.

Desde ese día no he vuelto a guardar el sobre en aquel cajón, no quiero volver a enterrarlo jamás, es más, en estos últimos días he ido buscando fotos antiguas por casa y las estoy recopilando en ese sobre. Tomaré una nueva rutina, abriré a menudo el baúl de los recuerdos, volveré abrirlo para sentir aquellas personas conmigo, para recordar momentos maravillosos, sonrisas imborrables y lágrimas que valen oro. Volveré a abrirme en canal para ver de dónde vengo.

S.

VOLVERÍA

Volvería a sentarme en aquella esquina,
volvería a dejar pasar las horas
buscándote la mirada,
y a retirarla cuando tus ojos se cruzaran con los míos.
Volvería a reírme de todos tus chistes,
por malos que fuesen.
Volvería a tener conversaciones
interminables de madrugada,
sin importarme las horas dormidas.
Volvería a sentir las mismas mariposas,
esas que suben hasta la boca y bajan
Cuando tu pasas.
Volvería a acariciarte el pelo
hasta quedarte dormido.
Volvería a darte la espalda cuando estuviese enfadada,
y sé que volvería a rendirme cuando me acariciaras.
Sí, volvería a enamorarme de ti,
si yo fuese aquella, y tu fueses aquel.

S.