NO SOY DE NADIE

NO SOY DE NADIE

No soy de nadie, de ninguna parte,
de ninguna calle, de ninguna religión.
Soy un poco más de lo que ví,
soy de los sueños que me prometí,
yo no pertenezco a nada.
No soy de nadie – Pablo López

Hoy me han hecho una pregunta muy absurda pero a la vez muy interesante para mi y mis reflexiones. Me la ha hecho una persona a la cual hacía meses que no veía, en aquella ultima vez yo no tenía pareja, como ahora mismo. Pues estábamos charlando tranquilamente y me pregunta: “¿Qué tal el novio?”, así tal cual, textualmente, dando por hecho que tenía. Mi respuesta ha sido clara, “no tengo”, esta persona se preguntaba que porque todavía no tenía pareja, yo no daba crédito a lo que estaba sucediendo, ¿cómo que todavía? ¿hay fecha límite? ¿cuanto tiempo es el máximo para estar sin pareja? De verdad que se me pasaban por la cabeza mil preguntas por hacerle para poder entender su teoría del “todavía”, no entendía nada pero mirando el lado positivo esa absurda pregunta me ha dado tema para un nuevo post.

La verdad es que siento muchísima impotencia al ver como es la sociedad y las obligaciones que nos imponen a lo largo de nuestra vida. Estoy muy harta de escuchar cosas tales como: tienes que tener hijos, casarte, formar una familia, bla bla bla. Yo ya tengo una familia, una que por cierto me quiere como a nadie y de la cual estoy muy orgullosa. Tengo otra formada por gente que no lleva mi sangre y me quiere como si de verdad la llevase. Recibo amor cada día y yo lo doy también cada día y no entiendo la necesidad de tener pareja para poder amar. El amor es mucho más que eso pero por supuesto que no voy a entrar en ese debate porque me podría pasar horas escribiendo sobre ello.

Esto no quiere decir que no entienda a la gente que quiera casarse y formar una familia, los entiendo y los respeto muchísimo, es más, tengo personas a mi alrededor que éste es uno de sus sueños y por supuesto que las apoyaré para que lo consigan porque de eso se trata la vida, de tener sueños y luchar por conseguirlos, pero cada uno con los nuestros, no queramos que nuestros sueños sean los de todo el mundo.

Nosotros mismos somos la única persona con la que vamos a convivir el resto de nuestros días, la única, así que lo mejor que podemos hacer es intentar ser mejores cada día y sentirnos orgullosos de lo que hacemos. Por supuesto que necesitamos gente a nuestro alrededor, gente que nos quiera y nos cuide, pero no necesariamente en pareja. Me encantaría poder comprender los pensamientos de estas personas que sólo creen que existe una forma de vida, me gustaría comprenderlos para poder llegar a una solución común y vivir en paz y armonía sin que te miren como un bicho raro cuando dices que estás y quieres estar soltera.

Así que digo y grito bien alto que no soy de nadie, soy feliz con la vida que tengo y espero poder seguir siéndolo durante mucho tiempo. No necesito a una sola persona que me llene el alma, esa es mi misión en la vida y la de la nadie más. Con todo esto no quiero decir que jamás tendré pareja, quiero decir que aunque la tuviese seguiría diciendo que no soy de nadie, no pertenezco a nadie, sólo a mí misma y a mi felicidad y haré lo que haga falta por ella.

S.

Imagen: un día cualquiera en un verano muy gaditano.

COSAS PEQUEÑAS

COSAS PEQUEÑAS

Por esas pequeñas cosas que te llenan el alma…

Hoy me he dado cuenta de que llevo un tiempo con muchas “pequeñas alegrías”. A veces son imperceptibles, en el momento de recibirlas no nos damos cuenta, pero cuando no las tenemos las echamos de menos, como todo en esta vida. Cuando te cruzas con alguien y sonríe, cuando escuchas tu canción favorita en la radio y sonríes, cuando recuerdas la última vez que hiciste el ridículo y sonríes, cuando recuerdas tu última caída en medio de la calle y sonríes o cuando alguien te dice te quiero y sonríes.

Todas y cada unas de las cosas que te saquen una sonrisa te llenan el alma, te convierten en quién eres, se van acumulando poco a poco con el paso del tiempo y forman tu carácter y personalidad. Si que es verdad que hay días malos, días en los que es muy difícil sacarte una sonrisa pero siempre, siempre hay que pensar que mañana hay una nueva oportunidad para seguir buscando cosas que te llenen el alma y te hagan crecer cada día más.

Con el tiempo me estoy dando cuenta de cómo cambiamos la importancia que le damos a las cosas, de cómo cambiamos nosotros mismos y nuestros gustos. Algo así como probar comidas nuevas, justo en ese momento sientes incertidumbre y a la vez rechazo por si lo que vas a probar no te gusta pero y la sensación de descubrir un nuevo sabor y que además está buenísimo? ¡Esa sensación es maravillosa! Y fijaros que pequeña e imperceptible es… He querido poner ese ejemplo porque es algo muy común en los niños o adolescentes que nunca quieren probar nada nuevo y cuando van madurando sus mentes se abren y descubren estás cosas tan pequeñas pero que nos producen picos de felicidad.

Para seguir con el hilo de la cocina he de reconocer que no me gustaba nada cocinar, cuando lo hacía era por obligación hasta que empecé a verlo de otra manera, adaptarlo a mis gustos y costumbres y aquí entran en juego otra vez las cosas pequeñas, en este caso la música, si la MARAVILLOSA  música, lo reconozco, si tengo música en la cocina puedo pasarme las tardes enteras allí dentro. Y es que no puedo vivir sin música y esto es algo pequeño y a la vez tan grande. Creo que nunca seré capaz de expresar lo que la música me hace sentir, lo que es capaz de transmitir simplemente con sonidos. Ya sabemos que las letras va a gustos de cada uno y te pueden emocionar más o menos, pero la música? Esas simples notas que ordenadas de la forma correcta te hacen poner los pelos de punta…eso si es algo que te llena el alma. No hay día tan malo que no se pueda arreglar con una buena canción.

Desviándome del tema pero siguiendo con las cosas pequeñas, como último ejemplo pondré un regalo que recibí estas navidades, en realidad fueron tres, los tres de la misma persona, los tres me encantaron, me chiflaron y me emocionaron pero el que más me gusto fue el más pequeño, el único que no tenía valor económico, aquel que sólo era un papel con las palabras adecuadas de la persona adecuada. Hay veces que no vemos cosas que tenemos delante o que están ocurriendo, hay veces que tenemos que abrirnos y dejarnos arropar por la gente que tenemos a nuestro lado, hay veces que tenemos que fijarnos en esas pequeñas cosas que nos alertan cada día sin darnos cuenta. Y sobretodo absorber todo lo que tenemos a nuestro alrededor y valorar todo lo bueno que tienen los días normales y corrientes porque qué pasaría si un día ya no tuvieras esas cosas que te hacen sonreír cada día? Qué ocurriría si no pudieses escuchar la radio de camino al trabajo? O que no funcionase la máquina del café? O que tus compañeros no te den los buenos días? O si tu madre no te dijera que te abrigues antes de salir de casa? O si tu perro no viene corriendo como loco a saludarte cuando llegas a casa? O si nadie te dijera te quiero? Lo que pasaría es que estaríamos vacíos, tendríamos el alma vacía, dormida y triste y eso no se puede arreglar con nada material, eso no se puede comprar, eso hay que alimentarlo cada día y hacerlo más grande, hay que regarlo y cuidarlo, mimarlo como si te fuese la vida en ello, porque al fin y al cabo tu vida consiste en eso, en llenar el alma con pequeñas cosas y grandes sonrisas.

S.

Imagen: el atardecer de un día memorable
en La Fagedà d’en Jordà, Olot, Catalunya.

ALGO NACE HOY

ALGO NACE HOY

Bienvenidos todos al momento,
en que lo sueños se visten de gala.

Nos sentimos a veces pequeños,
así es la vida no se que esperabas.
Tiempo de espera – Vanesa Martín

 

Se acabó el tiempo de espera… Llevo días pensando en que decir, nada se me ocurría, llegué a la conclusión de que esa inspiración jamás llegaría, nunca vas a tener una idea genial cuando la estas buscando, nada aparece cuando tu quieres sino que es todo al contrario cuando nada parece que vaya a cambiar algo hace un click diferente que lo cambia todo. Así que decidí dejar de pensar y esperar a sentarme enfrente de las teclas y soltarme, sabía que era la única manera en la que me saldría algo decente para inagurar este blog.

Debería empezar explicando que vais a encontrar aquí, sería lo ideal sí, pero ni yo lo sé así que esto va a ser un poco difícil. No tengo una idea clara de como enfocar esto ya que no es algo que lleve mucho tiempo estudiando sino que quiero transformar mi forma de desahogo en blog. Aunque para ser sincera nunca ha sido un deseo mío, no se me había pasado por la cabeza la idea hasta que llegó esa mitad nuestra que nos conoce más que nosotros mismos y nos abre los ojos y nos ayuda y apoya cada día para que crezcamos como personas y seamos mejores. Y así fue, esa idea se me metió en la cabeza y no había manera de sacarla y he decidido dar el paso, crear algo que merezca la pena y pueda ayudar a alguien más aparte de a mi misma.

Hay días que tengo la manía o costumbre de escribir como me siento, o que me ha sucedido o a alguien de mi alrededor o algo que nunca me ha pasado pero me apetece ponerme en la piel de esa persona, o simplemente algún pensamiento que haya tenido en la cabeza ese día. Cualquier frase o texto que lea y se me quede rondando por la cabeza más de 5 minutos es digno de ser analizado, o por lo menos así lo veo yo. No creo en las casualidades así que si algo te llama la atención más de lo normal, párate a observarlo porque algo tiene que enseñarte.

Poco más os puedo decir sobre lo que voy a escribir porque ni yo misma lo sé, me voy a dejar llevar y continuaré utilizando la escritura igual que lo he hecho hasta ahora, mi mejor manera de desahogarme y expresarme, quién quiera pasar está invitado. Lo que sí os puedo asegurar es que no vais a encontrar consejos de cómo afrontar la vida, ni preciosas historias de amor, ni frases cargadas de filosofía, serán simples textos de una persona con una vida cotidiana y normal pero con muchas ganas de escribir y explicar que le pasa por dentro.

Para acabar vuelvo a la canción del principio y sí, ahora mismo me siento muy pequeña, se que soy una pequeña parte en todo esto, todos mis textos serán pequeñas historias pero contarán al fin y al cabo, todos nosotros contamos en esta vida, todo lo que hagamos cuenta e importa, así que así es la vida y hay que vivirla.

S.