RENACER

RENACER

Llenas mi vida de luz,
llenas el cielo, la tierra y el mar
y a mi tan solo se me ocurre amarte.
Y sólo se me ocurre amarte – Alejandro Sanz

 

Cuando algo te choca, te paraliza, te sorprende, te angustia, te emociona, en definitiva, te hace sentir, debes gritarlo bien fuerte al mundo entero, compartirlo con quien te rodea y quiera escucharte, porque como digo siempre, las mejores cosas se sienten.

Así que hoy me voy a salir de la normalidad y voy a hablar de una película. Sí, una película, pero no una cualquiera, hablo de una de esas que te calan hondo, que te dejan sin palabras las siguientes horas de verla, de esas que te enseñan a vivir y a sentir. Quién ame el cine tanto como yo me entenderá.

No voy a dar muchos detalles por si todavía no la habeís visto (debéis ir mañana mismo), pero si os hablaré de lo que me ha hecho sentir y de cómo me ha dejado después. He de reconocer que es una película dura, no espereis el típico drama que te saca cuatro lagrímas y te vas a casa tan fresco, no. Es una película con unos valores detrás inmensos, con unos sentimientos gigantes y con unas lecciones que soy incapaz de absorber en sólo veinticuatro horas.

He elegido esta canción para la entrada porque es con el sentimiento que más me he atrapado, con el amor padre e hijo, con ese amor inmenso e incalculable. Es el único capaz de hacernos cambiar, de convertirnos en otra persona, de empujarnos a hacer cosas inimaginables y de sacar fuerzas para sobrevivir de dónde ya no existen. Por ese amor somos capaces de todo y más. Además creo que somos personas tan interesadas y egoístas que no aprovechamos lo que tenemos, son personas que nos dan la vida, que luchan y se sacrifican por darte lo mejor de ellos, que darían su vida por la nuestra, que nos anteponen ante todo y ante todos, que siempre van a estar ahí pase lo que pase, nunca te van a abandonar. Así que creo que como mínimo debemos darle lo mismo que recibimos, las misma proporciones gigantescas de amor y la misma lucha diaria por permanecer unidos. Es lo mínimo que podemos hacer para agradecerles la vida.

Además encontraréis actos inimaginables del ser humano en situaciones límite, acciones que jamás pensé que alguien podría hacer, supervivencia al fin y al cabo. Hay absolutamente de todo lo que podaís imaginar. Hasta un amor de esos tan fuertes que contínua después de la muerte. 

Aparte de todo esto mencionar la brillante e inmejorable fotografía, merecedora del Oscar y cualquier premio existente en la tierra, de verdad que es alucinante. Y de los actores poco más que añadir a lo que dice el 99% de las personas, Leonardo DiCaprio es de otro mundo. Sí, ya lo he dicho, hablo de “El Renacido”.

Y acabo con esa palabra mágica, RENACER, algo imposible y alcanzable a la vez. Gente capaz de revivir cuando ya no tenía nada por lo que luchar, gente que cuando no tenía motivos para seguir viva supo darse cuenta del único y más importante de este mundo, que es vivir, estar vivo es el mejor argumento que tenemos para luchar. Seamos ese tipo de persona que es capaz de revivir y vivir.

S.

RESACA

RESACA

Quiérete, vive y siempre, siempre, sonríe.

Sabéis esos días en los que quieres que se detenga el tiempo? Que las agujas del reloj se muevan más lentas, que las horas no cuenten, que el sol no se ponga y el día se haga eterno. Seguro que todos hemos tenido días así. Yo lo tuve hace dos días y todavía sigo en ese estado de felicidad que me dejó.

Es parecido a la resaca, por compararlo con algo pero en realidad es su antónimo, en este caso no hay mal estar, ni dolores de cabeza ni de estómago, solo hay felicidad a montones y sonrisas que se te escapan sin querer cuando recuerdas algo del día anterior.

Ojalá todos los días fuesen así, una mezcla de lugares, viajes, personas, amistades, música, sentimientos y risas, sobretodo muchas risas. Ojalá pudiesemos vivir en esa eterna resaca, que todos los días nos fuésemos a la cama con una sonrisa más grande que nosotros mismos, con la sensación de sentirnos más vivos que nunca y que jamás se marchara.

Fue uno de esos días en los que cuando acaban te dejan sin palabras, tienes poco que decir y de lo poco que dices te quedas con lo que sientes y has sentido. Con las sensaciones que has experimentado, algunas ya conocidas que siempre te alegras de volver a sentir, y otras totalmente nuevas que descubres lo maravillosas que son y lo feliz que pueden llegar a hacer.

Para acabar, lo último y único que quiero añadir es que si quieres tener un día de resaca como estos, coje el coche, tu mejor compañía, unas entradas para un concierto y vete a otra ciudad, todo el rollo de las emociones vendrá sólo ;)

S. 

Imagen: Girona, cuando las calles te hablan
y tu te quedas sin palabras.