RECUERDOS

RECUERDOS

Nada de margaritas a los cuerdos,
hay que correr más que la policía
para bailar el vals de los recuerdos, 
llorando de alegría.

Jugar por jugar – Joaquín Sabina

 

Revolví todos los cajones de la habitación.Abrí todas las cajas que existían en la casa. Desordené todo lo que estaba a mi alcance. No quedaba ni un milímetro sin remover. Buscaba un papel que en ese momento era imprescindible y creía que importante. Digo que creía porque la casualidad me llevó a volver abrir aquel cajón una décima vez. Una vez más, pero no igual. Esta vez mi visión fue otra, no se porqué pero el sobre que pasó inadvertido ahora me llamaba demasiado la atención. No recordaba que había dentro y por un momento deseé no haberlo visto. Fotos y más fotos. De años atrás, de momentos felices, de momentos familiares, de personas que están y otras que no. Cuántas cosas se te vienen a la cabeza cuando ves una fotografía, ¿verdad? Es el sentimiento más contradictorio que he sentido jamás. Sentía una tristeza inmensa por ver personas que amo y que jamás veré más. A la vez sentía rabia y dolor por ver la cara de alguien que no dejó un buen recuerdo. Además sentía una alegría y un amor infinito por ver al pequeño de la família en sus primeros momentos de vida, en su primer baño, en su primera carrera por el patio, en su primera caída, en su primer paseo por el campo. Tenía mil sentimientos a flor de piel, las lágrimas me caían por la cara y no sabía explicar su porqué.

Desde ese día no he vuelto a guardar el sobre en aquel cajón, no quiero volver a enterrarlo jamás, es más, en estos últimos días he ido buscando fotos antiguas por casa y las estoy recopilando en ese sobre. Tomaré una nueva rutina, abriré a menudo el baúl de los recuerdos, volveré abrirlo para sentir aquellas personas conmigo, para recordar momentos maravillosos, sonrisas imborrables y lágrimas que valen oro. Volveré a abrirme en canal para ver de dónde vengo.

S.

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